La zona es de difícil acceso ya que
los caminos que conducen a las ciudades capitales de provincia más cercanas
(Santiago del Estero y Tucumán) no están pavimentados. En los últimos años
se ha colocado ripio en el acceso principal, pero la falta de mantenimiento
y las condiciones climáticas desfavorables han vuelto a empeorar la situación.
Los caminos de
conexión interna deben ser trabajados permanentemente por los lugareños,
cortando la vegetación con machete para evitar la invasión del monte
impenetrable y espinoso.
Los grandes arenales y la tierra salitrosa provocan el anegamiento de las
rutas, en la época de lluvias, y una enorme capa de polvo, cuando hay sequía.
Estas condiciones tornan intransitables los caminos, por lo tanto es
frecuente que las poblaciones queden aisladas.
Para recorrer las grandes distancias que
los separan de todo, los pobladores caminan, utilizan tracción animal en
carros y sulkys o, en los últimos tiempos, usan bicicletas. Prácticamente
no existe el transporte mecánico.
Actualmente circula un transporte público
que tres días por semana recorre la distancia que separa San José del
Boquerón con Villa Nueva Esperanza (75 kilómetros) La estación de
servicio más cercana se encuentra allí. Por lo tanto se deben recorrer 150
kilómetros (ida y vuelta) solamente para proveerse de combustible.