El
P. Juan Carlos Constable, jesuita argentino, vive en San José del Boquerón,
Provincia de Santiago del Estero, desde hace 28 años (1975). Fue enviado
por sus superiores a pedido del entonces Obispo de Añatuya, Mons. Jorge
Gottau. El jesuita que le acompañaba, P. Agustín López, enfermó y murió
al poco tiempo. A nivel institucional, el P. Constable pertenece a la Compañía
de Jesús y es párroco de San José de las Petacas, Obispado de Añatuya,
parroquia cuyos límites coinciden con los de San José del Boquerón, abarcando
un área aproximada de 3.600 Km2.
Durante estos años de esfuerzo,
el P. Constable ha enfrentado las innumerables carencias de la zona, buscando
formas de vida dignas para sus pobladores. Sin contar prácticamente con ayuda
estatal, sus logros se han basado en el trabajo comunitario de los habitantes
y en la cooperación de instituciones, empresas y particulares. Resulta imposible
resumir en un corto espacio lo ya hecho. Simplemente enumeramos brevemente algunas
cosas, a título indicativo.
* Edificación de 17 Escuelas de
nivel primario, casi todas con comedores escolares en los que -en estos momentos-
los niños tienen su única comida diaria.
* Aportes económicos para que los
jóvenes puedan hacer sus estudios secundarios y universitarios en otros sitios,
abarcando alojamiento, gastos de enseñanza, alimentación, salud, vestimenta,
etc. Hasta el momento, estos estipendios han beneficiado a unos 480 estudiantes.
* Construcción de un canal de 27
Km de largo y 2,60 m de diámetro, con pico y pala, desde el único río de la
zona.
* Perforación de numerosos pozos
para encontrar agua, generalmente de 90 m de profundidad (algunos de 250 m).
* Reemplazo progresivo de los ranchos
por viviendas de ladrillo con techo de chapa, que impiden el anidamiento de
la vinchuca, vector del Mal de Chagas. El porcentaje de población afectado por
esta enfermedad irreversible se ha reducido del 86% al 45%.
* Instalación de un consultorio
médico y un consultorio odontológico, atendidos por profesionales que van desde
otras provincias periódicamente.
* Talleres de costura anexos a
las Escuelas, con máquinas de coser y demás elementos.
* Estación de radio FM (frecuencia
modulada) como medio de difusión cultural, transmisión de noticias y mensajes,
etc. La estación funciona gracias a un motor generador de electricidad, y los
pobladores la pueden captar mediante aparatos de radio a pilas.
* Obtención de una raza de ganado
vacuno resistente a las condiciones del lugar, desarrollada en la Facultad de
Veterinaria de la Universidad Católica de Córdoba. Este ganado aún no ha podido
ser asentado por falta de medios.
* Emprendimientos de cultivos compatibles
con la zona.
* Instalación de paneles solares
en algunas Escuelas para obtener energía eléctrica.
* Creación de cooperativas de productores.
Estos logros -como decíamos, son
solamente algunos de los obtenidos- están muy lejos de solucionar las grandes
carencias en todas las áreas que hacen a la vida humana. Simplemente mejoran
las condiciones, actualmente agravadas por la fuerte crisis económica del país.